|
III LA ADAPTACIÓN COMO
FILOSOFÍA (2).
¿Condiciones naturales en casa?
Como hemos visto anteriormente, se
podrían definir cientos de ecosistemas particulares en los que los cactus
vegetan. ¿Puedo reproducir las condiciones de clima y terreno de un
Gymnocalycium de la estepa Argentina en mi casa o jardín? Desde luego que
no. Baste mencionar la tremenda dificultad que tienen los jardines botánicos,
a pesar de gozar de instalaciones millonarias, para conseguir adaptar sus cactus
que lucen a veces descoloridos, con espinosidad pobre y, en algunas ocasiones,
se encuentran en condiciones de abandono.
El cactus que has comprado es ajeno a la naturaleza que rodea tu jardín. Va a
tener todos los problemas básicos que encuentra un extranjero vegetal en nuevas
tierras: clima, comida y, lo más importante, enfermedades y enemigos.
Cuando vamos por turismo a visitar una reserva natural de animales en África,
por ejemplo, nuestro organismo entra en un proceso vertiginoso de adaptación.
Estamos preparados: Hemos llevado ropa ligera, buen calzado para los pies,
equipamiento completo, hasta un aire acondicionado portátil, etc. Hace calor y
nuestro cuerpo reacciona con una gran sudación que implica un mayor consumo de
agua, nos adaptamos a los alimentos del lugar (las proteínas son proteínas al
fin y al cabo) quizás con algún trastorno intestinal. Pero todo lo anterior
no sirve de nada si contraemos una enfermedad a causa de un mosquito o si
pisamos una serpiente venenosa con poco sentido del humor.
!No¡ Lo primero que hacemos es vacunarnos antes de salir de viaje y, una vez
allí, tenemos mucho cuidado con insectos y fauna en general. Si nos
mantenemos sanos, al cabo de unos años estaríamos casi tan adaptados como los
nativos al medio natural.
Moraleja: “Si quieres incorporarte a un nuevo medio, protégete de
las enfermedades y de tus enemigos primero; adáptate después”.
|
FACTORES CLAVE DE LA
ADAPTACIÓN EN CACTÁCEAS
1-
EVITAR ENFERMEDADES.
2-
TERRENO PLANTACIÓN.
3-
PLAGAS INSECTOS Y OTROS.
4-
INFLUENCIA DE LA LUZ.
5-
TEMPERATURAS.
6-
PERÍODOS DE REPOSO.
7-
TAMAÑO DE LA MACETA Y DRENAJE.
8-
CANTIDAD DE AGUA EN RIEGO.
9-
ABONOS.
10-
TRANSPLANTES.
11-
SUERTE, TENER BUENA MANO, ETC. |
Factores determinantes en la adaptación.
Vamos a considerar, a partir de ahora,
que nuestros cactus son “turistas” en desplazamiento forzoso a nuestras casas o
jardines. Seremos sumamente hospitalarios con ellos pero sólo al principio;
después que trabajen ellos. Al ampliarse el número de visitantes y convertirse
en colección, corremos el riesgo de acabar trabajando excesivamente para lo que
se supone es una afición.
Tengo claro que el primer enemigo de mi
colección son las enfermedades, hongos y bacterias que provocan pudriciones. Si
no trato rápidamente al cactus enfermo, por mucho que lo transplante, riegue,
abone, etc., hay muchas posibilidades de que muera. Cualquier otro tipo de
insuficiencia es corregible pero un cactus enfermo hay que sanarlo
inmediatamente.
Hay que tener cuidado con la elección de un terreno o substrato que permita
el normal crecimiento de las plantas.
Estaremos pendientes de toda una serie de plagas y bichos que van a considerar
a nuestros turistas vegetales como un delicioso bocado exótico, sorpresa
inesperada de nuestro jardín. ¿Qué pensará un caracol español cuando se está
comiendo un buen trozo de nuestro cactus favorito mexicano?
Tenemos que procurar una correcta
dosificación de luz, sobre todo en cactus jóvenes con menos de 5 años y
adaptarlos a la luz solar directa.
Intentaremos, más o menos, adaptar nuestra
colección a las temperaturas ambientales del lugar en que residimos.
Estrechamente ligado a ese tema nos encontramos con la necesidad absoluta de un
período de reposo, induciéndolo si es necesario.
Hay que procurar un buen drenaje, sobre todo
superficial, a las macetas o al terreno. ¡Cuidado con el tamaño de los tiestos,
los cactus no son bonsáis!
Vamos a evitar en lo posible los riegos
periódicos por estaciones climáticas y los vamos a sustituir por riegos más
anárquicos dependiendo de la sed que tengan nuestros amigos. Solo en
situaciones muy específicas usaremos abonos líquidos.
Efectuaremos transplantes periódicos de
acuerdo al tamaño o condiciones físicas de nuestros cactus.
Finalmente necesitaremos algo de
suerte y paciencia.
|