Búsqueda personalizada
 Inicio            Crónicas      Acongojante      Canal Risco      Ánsar      PZOE      Sor Julieta      Noticias      Rincones      Misión      Bonsái      Cactusland
  CACTUS - GUÍA DE CULTIVO  

 X  SAN SELENICEREUS ME ILUMINÓ.

La Iluminación...

                                    Años atrás, cuando dirigía nuestro invernadero comercial, nuestro objetivo no era producir pequeñas macetitas de cactus en bandeja. Teníamos superados los procesos de germinación y primeros meses de vida de nuestros cactus.  Pero nuestro objetivo era producir cactus adaptados para poder emplear en jardinería y cualquier situación al aire libre.  Para eso necesitábamos adaptarlos y los poníamos a la venta a partir de los tres años de edad.

                                    Hace años, mes de julio en el invernadero, a las 16.30 h. y a 48º, estaba comprobando como, gracias a una mezcla que había inventado (creo que debía ser por lo menos la décima invención del sustrato "definitivo") a base de turba, corteza de coco, arena y un abono granulado lento, me había cargado la mitad de mi colección de Turbinicarpus que sufrían pudrición de raíz y de base.  La otra mitad vegetaba perfectamente.  En el área de producción comercial también empezaba a haber problemas.
 

                                   Y entonces, en medio de mi disgusto porque algunas de esas plantas llevaban conmigo más de doce años, me llegó por medio del Espíritu Santo, por medio de los 48º que derretían mi cerebro (me río de lo que ahora llamamos "golpes de calor"), no lo sé, - en estado etílico o psicotrópico no estaba -, decía que me llegó la iluminación.

                                    Y así fue que San Selenicereus me susurró en mi mente:

                                   1/  -”Rafa, eres un idiota”...  La verdad eso ya lo sospechaba... 

                                   2/  -”Simplemente llevas haciendo el tonto 15 años buscando la mezcla de tierra filosofal para cactus y ya deberías saber que ésta no existe más que en tu cactusera imaginación”... La verdad eso también lo sospechaba...

                                   3/  - Y de golpe y porrazo la iluminación: -”¿Por qué  no  empleas  tu tiempo en buscar la tierra que sea menos mala, que no mate tus plantas, y dejas a los cactus que se encarguen del resto?”

                                   4/  - Y pensé: ”Rafa eres un genio”.  Hay que ser condescendiente con uno mismo... Así que puse todas mis neuronas en el nuevo empeño.

                                    Naturalmente, cuando comuniqué la buena nueva a la empresa nadie me consideró un genio iluminado sino más bien un gilipollas.  Teníamos 130.000 cactus en producción y había que transplantarlos y cambiar la tierra contrarreloj ya que el otoño-invierno se nos echaba encima y el nivel de pudriciones podría ser muy alto.

 

A vueltas con la Adaptación como Filosofía.

                                    He visto colecciones de amigos, experiencias de productores, donde algunos tienen los cactus en simple tierra de jardín, otros con una mezcla de mantillo de hojas de castaño, algunos con turba negra o rubia, en tierra roja arcillosa de huerta valenciana, etc.  Todos tenían una cosa en común: sus cactus estaban en perfectas condiciones y bien hermosos.

                                    Sin embargo, al preguntar al amigo que usaba tierra de castaño qué le parecía el empleo de turba, te respondía que  a él le  había ido muy  mal.  Curiosamente, el  que  empleaba turba rubia no quería ni oír hablar de la tierra de castaño.  Es decir que podríamos llegar a aplicar el dicho de que “cada maestrillo tiene su librillo”, aunque con eso no bastaba.

                                    Pero sí que tenían una cosa en común:  Esos cactus se habían adaptado perfectamente a su medio.  Es decir, habían estado libres de enfermedades o plagas y el substrato les había permitido alimentarse y crecer.   Así es que, lógicamente, vamos a buscar, no el mejor substrato, sino el menos malo o inocuo y dejaremos a los cactus que se las apañen (son expertos en eso).

 El sustrato menos malo que conozco.

                                    Se trata de emplear un 50% del volumen con tierra de jardín, de huerta, si arcillosa mejor, de sustrato universal, de castaño, de coco, de sabe dios qué, puedes hacer las mezclas que quieras, y añadir un 50% de turba rubia. Y me refiero al cultivo en maceta. En plena tierra los cactus se apañan solos.

                                    La turba rubia tiene una gama de colores marrones más o menos claros, pajizos o amarillentos.  Hemos de asegurarnos que su procedencia sea del, Sphagnum, un musgo que se descompone por su base y forma una sustancia fibrosa que más tarde se compacta y que se encuentra en las turberas en un estado de semimineralización.  Es muy corriente y se puede encontrar con facilidad en tiendas o gardens.  Existen grandes productores en Alemania y Holanda, aunque la turba rubia de mejor calidad en Europa procede de Finlandia, Rusia y países Bálticos. En concreto, en la actualidad las exportaciones rusas de turba están poniendo en jaque a las grandes empresas alemanas y holandesas del sector.

                                    Así es que, cuando tengamos la bolsa de turba en nuestras manos hemos de asegurarnos de que:

                                               1-  El origen sea turba de Sphagnum.

                                               2-  El PH sea de 5-6.

                                               3-  Esté neutralizada con dolomita o carbonato cálcico magnésico.

                                               4-  Su textura debe ser medianamente gruesa o gruesa.  Evitemos la turba muy fina porque tiende a compactarse en exceso.

                                               5-  Comprobar que como abonado de fondo se incluyen micro elementos como el hierro, magnesio, etc. No importa el contenido de nitrógeno, fósforo o potasio.

                                    Tranquilidad, ya que casi todas las turbas rubias del mercado que conozco reúnen esos requisitos.  Una vez comprada, la mezclaremos con cualquier elemento de drenaje como gravilla, piedra volcánica, etc., según nuestras.

                                     ¡Ojo! No emplees como drenaje arena fina ya que compactará el sustrato y dificultará la humectación del mismo.  Huye de las turbas y sustratos de color muy oscuro (turba negra) y verifica que no huele a estiércol ni contiene elementos que no estén bien descompuestos. La textura no debe ser muy fina sino más bien mediana o gruesa.

PUEDES USAR EL BUSCADOR PARA ENCONTRAR CUALQUIER INFORMACIÓN DE FORMA PERSONALIZADA

Búsqueda personalizada
 

 (C) 2008 RAFAEL ÁLVAREZ, VALENCIA, ESPAÑA - POLÍTICA DE PRIVACIDAD, CONDICIONES DE ACCESO Y COPYRIGHT