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XIV TRATAMIENTOS CONTRA LAS PLAGAS.
Tratamiento preventivo.
Aunque no hayamos observado nada extraordinario en nuestra colección, vamos a
efectuar unos riegos preventivos con insecticida. Hemos elegido el pesticida
Basudin que contiene la materia activa Diazinon. Existen muchos
insecticidas que contienen Diazinon; tan sólo asegurarnos que la cantidad
activa es del 60% y que sea del tipo LE (líquido emulsionable) para luego poder
mezclarlo con agua. La dosis debe ser de 2 cm³ por litro de agua. No es
indispensable el pulverizarlo, por lo que podemos administrarlo con la
regadera. Si bien en el empleo de fungicidas no necesitábamos una gran
exactitud en las dosis, en el empleo de insecticidas debemos ser lo más
rigurosos posibles en su control. Un exceso puede provocar fitotoxicidad además
de impactar negativamente el medio ambiente.
Aplicaremos un riego a primeros de Marzo, Abril, Octubre y Noviembre. Para
ahorrarnos trabajo lo podemos aplicar junto con los fungicidas preventivos
que citábamos anteriormente. De esta forma, podríamos decir que con cuatro
riegos anuales con productos fitosanitarios vamos a mejorar drásticamente las
condiciones que faciliten la adaptación de nuestros cactus.
Tratamiento contra cochinillas.
Dentro de las muchas especies de cochinillas que pueden atacar a nuestros
cactus, podríamos citar a Pseudococcus adonidum, Pseudococcus citri,
Eriococcus coccineus y Diapsis echinocactii como las que vamos a encontrar
con más frecuencia. Para simplificar los tratamientos podemos hacer tres
divisiones principales:
Cochinilla aérea:
Son pequeños insectos móviles. Una vez introducen su pico en el tronco de la
planta, fabrican una especie de cubierta cerosa, algo parecido a pequeños
escudos o caspillas sobre la epidermis de la planta. Debajo de este escudo, el
insecto chupa la savia de la planta, prospera y establece los huevos que dan
lugar a una nueva generación de cochinillas que, poco a poco, se extiende por
toda la planta. Todos los cactus americanos conviven con este tipo de plaga.
No se trata en este caso de una plaga muy grave y su tratamiento
es sencillo: Pulverización con Basudin o Ekalux a la dosis de 2 cm³ por litro de
agua, procurando mojar bien toda la planta. Repetiremos la pulverización a los
15 días del primer tratamiento. Una vez que el insecto ha muerto, el escudo
cambia de color, tornándose oscuro y secándose. Poco tiempo más tarde se
desprenden y caen del cuerpo de la planta. Si viéramos que el problema
persiste, usaremos Folithion aplicándolo con regadera a la planta a la dosis de
3 cm³/L, repitiendo el tratamiento a los 15 días.
Cochinilla algodonosa aérea:
Son todavía más pequeños. Cuando se instalan en la planta, producen una especie
de pequeñas bolsas algodonosas blancas. Dentro de ellas depositan los huevos de
tamaño microscópico. Normalmente eligen las zonas más blandas del cactus para
acomodarse, el ápice y las areolas de las zonas en crecimiento que no han tenido
tiempo aún de endurecerse. Los cactus no tienen ninguna defensa contra ellas y
acaban siendo sus víctimas.
En este caso sí que tenemos un problema: Producen heridas deformantes a los
cactus que a su vez atraen hongos, forman parte del ganado doméstico de las
hormigas granjeras, son difíciles de erradicar si están muy extendidas y,
después de 5 o 6 aplicaciones con un insecticida, crean resistencias que
Neutralizan el pesticida que estamos usando. Cuando detectamos cochinilla
algodonosa aérea, es casi seguro que la tendremos también en la raíz.
Empezaremos el tratamiento con Basudin a la dosis de 3 cm³ / L, pulverizando
sobre las zonas en que hemos localizado las masas algodonosas, y repetiremos el
tratamiento a los 15 días. Si la plaga continúa, repetiremos las pulverizaciones
otra vez con Basudin y, al mismo tiempo, emplearemos Folithion 3cm³ / L
aplicándolo con regadera a la planta. Caso de que la plaga creara
resistencias, podemos continuar con pulverizaciones de Ekalux y riegos con
Folimat.
Cochinilla algodonosa de raíz:
Forman como las anteriores, pequeñas
masas algodonosas sobre las raíces de nuestros cactus. Cuando observamos un
cactus que parece que se retrasa en su crecimiento, se ha quedado parado o
tiene mal aspecto, podemos presumir que está siendo atacado por
cochinilla algodonosa de raíz. Es prácticamente imposible tener aislada una
colección de esta plaga, sobre todo si tenemos los cactus plantados en plena
tierra.
Una vez que hemos observado la raíz y hemos detectado bolsas algodonosas de
color blanquecino o ceniciento, o caso que sospechemos la presencia de
cochinillas, realizaremos un cocktail con Ekalux con 2 cm³ / L y añadiremos
Folithion a razón de 3 cm³ / L, regando sobre la planta, repitiendo el
tratamiento a los 15 días. Probablemente no acabaremos con la plaga, pero sí
que servirá para mantenerla a raya.
Caso de que tengamos plantas crasas mezcladas con los cactus, es mejor
utilizar insecticidas sistémicos regando la tierra, y no usar insecticidas de
contacto que pueden crear toxicidad en ciertas plantas crasas si se mojan las
hojas.
Tratamiento contra la “araña roja”.
En realidad no se trata de una araña,
sino de unos ácaros, casi imposibles de ver a simple vista sin ayuda de una
lupa. Algunos tienen colores rojizos más o menos intensos. Los más comunes que
encontramos en cultivos de suculentas son: Tetranychus urticae, Tenuipalpus
cactiorum, Brevipalpus russulus y Brevipalpus inornatus.
Suelen darse con más frecuencia si existen árboles frutales en el jardín o
cercanías de donde tenemos instalados los cactus. La "araña roja" gusta de la
sequedad ambiental, por lo que los períodos de reposo de nuestros cactus son
excelentes para su actividad. El peligro de estos ácaros consiste en que
provocan heridas en la epidermis del cactus que se asocian rápidamente a la
aparición de hongos. En general, producen pequeñas manchas, circulares al
principio, con tonalidades naranjas, rojizas o marrones. Son móviles y podemos
detectarlos con ayuda de una lupa. No producen ningún tipo de telarañas y
depositan sus huevos microscópicos sobre la superficie de la planta.
Los trataremos con un buen producto acaricida sistémico, como Folimat, con
pulverizaciones sobre la planta a una dosis de 2 cm³ / L, repitiendo el
tratamiento a los 15 días. Cabe resaltar, como anteriormente comentamos, el
excelente efecto colateral de algunos fungicidas, como Euparen, como acaricidas.
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