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XXI DRENAJE DE CACTUS EN MACETA.
Planificando el drenaje del cactus
Sin importarnos el tipo de substrato que
empleemos, turba, tierra de jardín, arcilla, mantillo, etc., debemos distinguir
tres áreas diferentes de drenaje que podemos emplear de forma muy sencilla para
asegurarnos el tener unos cactus en forma:

Un cactus muy mimado
Drenaje de
superficie: Vienen a ser los 5 primeros centímetros en donde se
asienta el cactus sobre el substrato y que rodean la parte más delicada del
cuello de la planta, muy propenso a pudriciones durante sus primeros años de
vida por exceso de humedad. Esta primera capa debería estar compuesta por un
mínimo del 50% de material de drenaje, no importando el que se llegara a un 100%
de éste. Normalmente, ningún cactus extiende raíces de absorción de agua a ese
nivel de la tierra, por lo que le es indiferente el que exista o no humedad en
ese entorno. Por el contrario, excesos de humedad en la superficie suelen
aportar problemas de hongos y provocar acorchamientos de defensa de la planta en
la corteza que rodea el cuello, las llamadas suberizaciones, que pueden ser
confundidas por su aspecto con inicios de pudriciones.
Drenaje de fondo:
Son los 2 centímetros del fondo de la maceta que deben estar constituidos al
100% por elementos de drenaje ya que tienen como único objetivo evitar
taponamientos por arrastre que impidan el correcto desagüe del riego a través de
los agujeros de la base de la maceta. Los estancamientos de agua son muy
peligrosos en épocas frías y de ninguna manera son recomendables.
Drenaje intermedio:
Es el que se halla en mitad de los anteriores y es el material que
mezclamos con el substrato propiamente dicho. Una proporción suficiente es de
un 20-25% de material de drenaje mezclado con el substrato. Cantidades
superiores pueden resultar excesivas y provocar un arrastre de agua y materias
nutritivas inadecuado. Es preferible que la mezcla intermedia no sea demasiado
homogénea, es decir, que resulta más positivo hacer el reparto mezclando los
materiales descuidadamente de manera que tengamos zonas con diferentes
densidades a lo largo del espacio que rellenemos en la maceta.
------Drenaje superficial:
Un mínimo del 50% de material de relleno es
recomendable. No importa si es muy grueso.
------Drenaje
intermedio:
Un 25% de material suele ser indicado.
------Drenaje de fondo:
Una pequeña capa de materiales de deshecho, como
trozos de ladrillo es suficiente.
Sea cual sea la forma en que aumentemos el
drenaje de nuestras macetas, conviene recordar que no debemos usar arena de
playa, ya que puede contener sales incrustadas, ni arena de construcción que
tiene un alto contenido en cales y tiende a apelmazarse. La arena no debe de ser
fina en ningún caso.
Drenaje de cactus plantados en tierra.
En el caso de cactus plantados sobre
el terreno, la incidencia de un buen drenaje se reduce a los primeros 30 cm de
la capa del terreno. Poco podremos hacer en el caso de que existan bolsas
localizadas de retención de agua a no ser que empleemos sofisticados medios de
drenaje en profundidad mediante tuberías de desagüe o ajustemos el terreno con
movimientos de tierra y cambios de substrato, todos éstos procedimientos muy
caros.
En general, los problemas de retención de agua son menores en plantaciones al
aire libre que en cultivos en maceta, si bien existe el problema de no poder
controlar las cantidades de lluvia al capricho de los fenómenos meteorológicos.
En los últimos años, todos estamos viendo como vamos batiendo todos los récords
del siglo en cuanto a sequías, inundaciones, temperaturas, etc. Hace falta ser
un adivino para acertar que sucederá este invierno, si será frío, seco o
lluvioso.
“En España, este invierno en el que
entramos, no será ni más ni menos frío que el del año que viene, será seco y
también lluvioso, pero más templado que en Laponia. Pasarán más frío los
frioleros, helando en zonas donde la temperatura baje de cero y lloviendo más en
regiones que no estén secas que en las lluviosas, que tenderán a secarse poco a
poco cuando suban más las temperaturas que el frío en algunas zonas calurosas
que no estén mojadas. Pero en Laponia, no.” (?? Me lo contó Rappel, un famoso
"adivino" español, justo antes de sufrir un colapso mental por el tremendo
esfuerzo adivinatorio en su privilegiado cerebro. Tuvo que venir el SAMUR para
reanimarlo, pero tuve suerte porque la consulta sólo me costó 600 €).
Así es que, aunque consultemos a una pitonisa, para curarnos en salud vamos a
tomar las siguientes precauciones para ayudar a nuestros turistas en su
aclimatación a nuestras tierras:
Drenaje de superficie: En este caso, vamos a utilizar material de
drenaje al 100%, extendiéndolo hasta una profundidad de 5-10 cm. Con esto vamos
a conseguir aislar el cuello del cactus de la humedad del substrato, y vamos a
poner trabas para la expansión de las malas hierbas. Aunque éstas germinen,
siempre es más fácil arrancarlas dado que el arraigo de sus raíces es muy débil
sobre materia inerte. Si plantamos una maceta pequeña y el cepellón no
toca el suelo, ya que la capa de drenaje es mayor, no hay que preocuparse; las
raíces crecerán buscando la humedad y la tierra de más abajo.
Drenaje intermedio: Otra capa, esta vez de unos 10 - 20 cm de
profundidad, de material mezclado al 50% con el substrato del terreno.
Aunque nos pudiera parecer que una capa total de drenaje de 30 cm es poca cosa,
es, sin embargo, más que suficiente. Tanto es así que las especies enanas, de
corto desarrollo, pueden tener problemas en verano a no ser que los riegos en el
terreno sean frecuentes y copiosos. Por ejemplo, para un drenaje como el que
recomendamos, con un clima como el valenciano, deberíamos regar en verano
abundantemente cada tres días o nuestro cactus va a pasar malos ratos. Hemos
tenido casos de excelentes jardines de cactus en Marbella donde la planificación
de drenajes de 1 m y mayores ponían en delicada situación incluso a grandes
ejemplares de Echinocactus y Ferocactus que iban decayendo año tras año. No
olvidemos que, generalmente, las raíces de absorción de los cactus se encuentran
entre 10 y 60 cm de profundidad del terreno.
Insistimos: Nuestros turistas, desde el primer día que son plantados en el
jardín, inician un vertiginoso proceso de adaptación a un clima que nada tiene
que ver con su región de origen. Basados en nuestra experiencia hemos
constatado que
es más pernicioso un exceso de material de drenaje que la falta de éste.
Cuando constatemos que, aún teniendo nuestros cactus en un suelo correcto,
libres de plagas y en buen estado aparente, las plantas no crecen y vegetan con
problemas, no viene nada mal que aumentemos durante unas semanas los riegos y
mantengamos una humedad alta. Si vemos que reaccionan positivamente, quizás
deberíamos rectificar la mezcla con una proporción más baja de elementos de
drenaje.
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