Inicio   Crónicas   Acongojante   Canal Risco   Ánsar   PZOE   Sor Julieta   Noticias   Rincones   Misión   Cactusland   Bonsái 
  CACTUS - GUÍA DE CULTIVO  

 XXII  PRINCIPALES MATERIALES DE DRENAJE.

                                   Existen muchos métodos para efectuar mezclas que nos permitan conseguir bajar la capacidad de retención del agua y aumentar la aireación de nuestro terreno de plantación.  Casi todos ellos han sido derivados de substratos para cultivo sin suelo e hidroponía.  Podemos apuntar los siguientes como más comunes aunque, hoy día, la industria vegetal pone a nuestra disposición cientos de mezclas y fórmulas que podrían ser válidas para cultivo de cactáceas o plantas crasas:

                                    Tierra volcánica:  La más conocida y clásica de los cactófilos.  Tiene un Ph neutro y una aireación superior al 50% del volumen.  Podemos emplearla en drenaje superficial o en mezcla.  No usar la de color negro en superficie ya que produce temperaturas endiabladas en verano.  Es preferible que tenga una granulometría superior a 0,3 cm para asegurar una buena capacidad de retención del agua que ayuda a empapar substratos difíciles como la turba.  Dada su porosidad es refugio frecuente de cochinillas y otras bestezuelas.

                                    Arena:  Tiene que ser de origen silíceo, lavada y libre de cales.  Debe de ser gruesa, más de 0,4 cm, ya que la arena fina va siendo arrastrada hacia el fondo del contenedor afectando muy desfavorablemente las características físicas del substrato.  Tiene un Ph que puede variar entre 4-8, es inerte desde el punto de vista químico y, empleada en la superficie, ayuda a retener la humedad del substrato.  Personalmente no la recomiendo: no proporciona aireación y tiende a compactar el terreno, sobre todo si se mezcla con turbas.

                                    Lana de roca:  La fabricación de lana de roca se inició en Dinamarca.  Se prepara a partir de una mezcla de rocas basálticas, piedra caliza y carbón de coque que se funde a 1.600 grados.  Después se obtienen unas fibras de 0,0005 mm. de grosor, microscópicas, que luego se comprimen en bloques o tacos, o que se granulan.  En medio de todo ese proceso se le añaden mojantes o repelentes de agua según interese.  Tiene un Ph de 7-8,5.  Desprende calcio, magnesio, hierro y manganeso durante un proceso de degradación que dura varios años.  Tiene una excelente capacidad de aislamiento que retiene la temperatura del substrato e impide su enfriamiento.  El principal inconveniente es su precio; se trata de un producto caro que sólo se emplea en cultivos muy específicos.  Excelentes resultados en conjunción con la turba rubia de sphagnum de Ph ácido.

                                    Perlita:  Se trata de un silicato alumínico de origen volcánico, rocas vítreas, que se forma por enfriamiento rápido.  Este material se deposita en hornos a 1.000 grados, donde estalla, se fragmenta y se expande de tal manera que, de una densidad por m3 de roca original que pesaba 1.500 Kg, sale con una densidad de tan solo 128 Kg por m3.  Tiene una buena aireación y no retiene el agua.  Su Ph es de 7-7,5.  Como única y grave pega es que no debemos usar abonos con una solución ácida de Ph menor de 5 ya que puede provocar una solubilización del aluminio que contiene, lo que trae consigo problemas de fitotoxicidad.  Si no abonamos los cactus no hay problema.

                                    Vermiculita:  En estado natural es un silicato hidratado de magnesio, aluminio y hierro.  Tiene un Ph neutro.  Tiene poca capacidad de retención del agua pero posee una elevadísima aireación.  Retiene bien los nutrientes.  Como principal problema citamos su rápida degradación que nos obliga a cambiar el substrato cada dos/tres años en cactus cultivados en maceta.  Es el material más barato si exceptuamos la arena.

Canales de Internet

 (C) 2012 DOCTOR RISCO.COM - POLÍTICA DE PRIVACIDAD, CONDICIONES DE ACCESO Y COPYRIGHT