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XXIII LA MACETA IDEAL.
Generalidades sobre el tamaño de maceta.
Aunque pensemos que elegir un tamaño
de maceta para nuestros cactus sea tan sólo un problema de adecuar un recipiente
al tamaño y crecimiento de nuestras plantas, existen unas enrevesadas variables
físicas que van a incidir de manera fundamental en el crecimiento y estado
sanitario de las mismas.
La más importante que vamos a citar es la tensión. Todos hemos visto
como una gota de agua tiene dificultades para caer desde la boca de un grifo que
cierra mal. El agua se va acumulando poco a poco, se forma la gota, y el agua
se desprende cuando la fuerza de gravedad supera la fuerza de adherencia que la
boca del grifo ejerce sobre el agua. Si volteamos una botella de agua, ésta se
vacía con una cierta rapidez; si volteáramos un cubo de agua, éste se vaciaría
en un instante ya que la capacidad de adherencia de la boca del cubo es mínima
comparada con la tensión provocada por el peso del agua y la fuerza de
gravedad.
La tensión que nos ocupa, se mide en física por la fuerza que ejerce una
columna de agua por cm2. Cuanto más alta sea la columna mayor será la presión
que ejerce el agua en la base. Si aplicamos esto a nuestras macetas llegamos a
la primera conclusión: Cuanto más profunda sea la maceta, tendremos una mayor
tensión que provocará un mejor drenaje de la misma. Al sumergir completamente
una pequeña maceta de 5 cm en agua y luego sacarla totalmente empapada,
podríamos observar que pierde un pequeño porcentaje de su volumen de agua,
pongamos un 15%. Si, usando la misma mezcla de substrato, sumergiéramos un
contenedor de 30 cm, constataríamos al sacarlo que el porcentaje de volumen de
agua que drena es mayor, digamos un 40%.
Todos hemos oído hablar de la necesidad de que los suelos de cultivos de cactus
sean porosos para permitir una buena aireación de las raíces. Por tanto, no
olvidemos que la principal fuente de aireación de un substrato viene dada por el
volumen de agua que es expulsado por el efecto del drenaje y que es sustituido
por el mismo volumen de partículas de aire.
La maceta ideal.
La maceta ideal no existe ya que lo
"ideal" es tener nuestras plantas en plena tierra. De todas formas, es posible
cultivar cactus en contenedores con buenos resultados. Tengamos en cuenta que
el factor principal es la profundidad de la maceta que nunca debe ser inferior a
12cm. Especies enanas pueden llegar a desarrollos correctos en contenedores de
20cm. Especies columnares o globulares de un cierto tamaño, no llegarán a
crecer correctamente en contenedor, salvo que las plantemos en enormes macetones
a partir de 1 m3 de volumen.
Un
buen ciclo de desarrollo en contenedor sería empezar con una maceta de 12cm,
trasplantando, posteriormente, a contenedores de 17cm, 20cm, 25cm, 30cm, 35cm,
40cm. Tenemos que guiarnos más por el tiempo que lleve el cactus en la misma
maceta que por su tamaño. Si un cactus no puede desarrollar satisfactoriamente
sus raíces verá su crecimiento afectado. En pequeños recipientes el crecimiento
de las raíces puede ser tal que acabe compactando la tierra impidiendo que pueda
ser humedecida por nuestros riegos.
Macetas de barro.
Tienen la virtud de ser muy estéticas
y se conjuntan a la perfección con las formas de los cactus y plantas crasas.
Existen multitud de cuencos, terrinas, macetitas, etc. a gusto del consumidor.
Recordemos que el cultivo en terrinas es incorrecto ya que se necesita más
profundidad que superficie. La verdad es que yo tengo muchos cactus en cuencos
de barro y quedan preciosos…
Como defectos podríamos citar su peso (cuando tengo que mover un cuenco de barro
de 40 cm. con un cactus ya desarrollado, me las veo y me las deseo) y la
capacidad de transpiración del agua a través de los poros del barro. Esa
excesiva evaporación en verano provoca que se acumulen sales en las paredes de
la maceta que influyen muy negativamente en las raíces del cactus. Para
paliarlo en parte, deberíamos cambiar más a menudo el substrato en este tipo de
macetas que en las de plástico.
Macetas de plástico.
Entre sus virtudes destacan su poco
peso y la mayor capacidad de retención de la humedad. Es más fácil controlar
riegos en macetas de plástico que de barro. También son más baratas.
Como defecto, citar la alta temperatura que se desarrolla en verano en las
paredes de la maceta expuestas al sol que provocan muchas veces la muerte de las
raíces que se encuentran en esas zonas. Generalmente son poco atractivas,
aunque hoy día existen ya macetas de plástico con colores más o menos
aceptables, incluso algunas imitan muy bien el barro.
La maceta ha muerto, ¡viva el contenedor!.
Tan sólo unas líneas de
Réquiem por la “maceta” que ha sido sustituida por el “container” para todo tipo
de cultivo. La Industria manda y hoy día, todo productor que se precie tiene
que haber borrado de su vocabulario la palabra “maceta” que ya pertenece al
pasado. Anteriormente se diferenciaban las macetas de plástico de los
contenedores por la mayor profundidad de estos últimos.
La pregunta del millón.
- ¿ Cómo es
posible que encuentre alguna vez grandes ejemplares de Echinocactus grusonii de
40 o más cm de diámetro en terrinas de 30cm o menos y muy bajas, si me estás
contando que los cactus necesitan un gran volumen de tierra para crecer bien?.
Respuesta: Los cactus han sido cultivados en plena tierra durante unos 8 años
con abonados intensivos, sobre todo en Canarias. Los arrancan, les cortan toda
la raíz y los depositan a enraizar en la terrina que más les interesa. Unos
tres meses más tarde, ya pueden ser transportados al punto de venta donde los
clientes alucinan con la relación tamaño de cactus / maceta.
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