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XXV CALENDARIO DE RIEGO.
Calendario de riego de los cactus
El "Calendario de Riego" de los cactus NO EXISTE. (El apartado más corto de
esta guía).
Riego de los cactus plantados en tierra
Los cactus plantados al exterior, en
plena tierra, no tienen calendario de riego. Es mejor que se aclimaten ellos
solos. Podemos regarlos, circunstancialmente, si apreciamos que pasamos por
temporadas excesivamente secas, durante los meses de verano con altas
temperaturas o si apreciáramos cierto stress hídrico en las plantas.
Sí
que existe un calendario de NO RIEGO durante los meses de marzo, abril, mayo,
octubre y noviembre por las razones antes expuestas relativas a los hongos. Si
viene una primavera templada y muy lluviosa, mala suerte. Tendremos que tener a
mano fungicidas y observar la aparición de posibles pudriciones.
Si
se trata de un jardín con cactus jóvenes, podemos aplicar la ayuda del riego con
más frecuencia, siempre que veamos que los cactus se encuentran en actividad.
Podemos regar en cualquier parte del año, menos en los meses proscritos, si
vemos que pasan dos semanas sin una gota de lluvia. En verano podríamos llegar
a regarlos a fondo cada 3-4 días sin problemas. Transcurrido el primer año
desde nuestra plantación, hay que intervenir lo menos posible con pautas de
riego y dejar que se aclimaten a nuestro ambiente por sí solos.
Calendario de riego para cactus en maceta al exterior.
Tampoco existen normas aplicables en
este caso. Podemos aplicar lo descrito para plantas en plena tierra, teniendo
en cuenta que, al estar en recipientes pequeños que retienen menos la humedad,
el stress hídrico durante las épocas de reposo o meses secos será más evidente.
Los riegos en verano deben ser más generosos, al igual que cuando observemos que
se hayan en período de franco crecimiento.
Calendario de riego para cactus a cubierto o en invernadero.
Sin cachondeo: No hay tal calendario. Dado que, en este caso, la ausencia de
lluvias es total, podemos controlar perfectamente la cantidad de agua que
reciben nuestras macetas.
Una norma inexcusable es forzar el período
de reposo invernal cortándoles el suministro de agua. Observemos nuestros
cactus: Algunas especies pierden volumen y se hunden un poco en tierra, ciertas
Opuntias comienzan a curvar sus palas, algunos cactus columnares pierden
ligeramente la verticalidad. Si vemos que estos efectos comienzan a ser
exagerados, podemos dar riegos ocasionales en pleno invierno para suavizar el
stress hídrico. Con heladas o temperaturas por debajo de 3°
no hay que regar para nada.
A partir de Marzo podremos ir despertándolos
con algún riego. Dada la ausencia de lluvias en estos cultivos, es mucho más
fácil controlar la aparición de los hongos primaverales u otoñales. Una regla
de oro es esperar a que se vean los primeros signos de actividad, formación de
capullos, nuevas espinas, cambio de color, etc., antes de dar el primer riego
después del reposo. Con las altas temperaturas que se dan en los invernaderos
en verano (en nuestro invernadero hemos llegado a medir 56°
en pleno Agosto) la aportación de agua debe ser muy abundante, efectuando
ligeros riegos al atardecer para ayudar a bajar la temperatura nocturna. A
partir de Septiembre iremos bajando la intensidad de los riegos y preparando
nuestras plantas para el reposo invernal.
Resumiendo:
El único calendario que existe es el
del "NO RIEGO" que hay que seguir rigurosamente.
Con signos de actividad podemos regar con una cierta tranquilidad: Poco, al
inicio de ésta, y más en pleno crecimiento. Para no equivocarnos, es mejor que
los cactus nos digan que es lo que quieren. Cuando no hay actividad o en
reposo, no regamos.
Cuando una planta no recibe agua, entra en Stress Hídrico. La planta puede
llegar a sufrir un colapso por deshidratación que puede provocar su muerte. Los
cactus son muy resistentes al stress y es difícil que lleguen a colapsarse (ojo
con los epifíticos y algunas especies tropicales). Observemos los cactus; si
vemos que el stress es muy significativo, demos algún riego para que la planta
no pierda excesivo volumen. Nunca olvidemos los riegos preventivos con
fungicidas.
Cactus al aire libre: Podemos intentar regalar algún ejemplar al “hombre del
tiempo” para que use su influencia y nos consiga inviernos secos y cálidos.
No hay que "stressarse" (los dueños). Los cactus crecen lentamente. Si forzamos
riegos y abonos podemos conseguir crecimientos anormales. Pan para hoy, hambre
para mañana... Lamentaremos los excesos más adelante. Así que paciencia. Dura es
la vida del cactusero...
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