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XXXIII MANTENIMIENTO: LOS TRANSPLANTES.
Transplantes para renovación del substrato.
Es conveniente, para los cactus que
llevan mucho tiempo en la misma maceta y que no podemos transplantar a una de
mayor tamaño por falta de espacio, en caso de que nos interese cambiar la tierra
de una maceta que se ha vuelto alcalina o por motivos como un ataque persistente
de cochinilla, que pueda interesarnos realizar una renovación completa del
substrato.
Entiendo que, para un cactusero con una colección de 500 macetas que decide
cambiar sus cactus que ya han crecido a una maceta mayor, lo más fácil sea coger
el cepellón, pasarlo a la nueva maceta y rellenar con nuevo substrato los
huecos. Pero podemos aprovechar este momento para mejorar el sistema de
raíces de nuestras plantas.
OJO AL DATO AMIGOS:
1- Cepellón original del cactus
cuando acabamos de desenmacetarlo.
2- Límite aconsejado para la poda en
plantas con raíces gruesas, napiformes o tuberosas.
3- Reducción ideal para cactus con
sistemas de raíces finos o normales. |
Para ello vamos a desenmacetar la planta y observaremos que existe un cepellón
consistente de raíces que comprimen el substrato. Vamos a imaginarnos que somos
peluqueros y vamos a ir retirando tierra y cortando raíces con unas tijeras de
poda hasta que dejemos el cactus con unos aproximadamente 5 cm de cepellón de
raíces como vemos en la figura de arriba.
Con esta operación vamos a conseguir que los cactus que se encuentran
aletargados y un poco decadentes debido a la falta de sustancias nutritivas de
los viejos substratos reaccionen estupendamente durante una buena temporada. En
realidad, la poda de raíces constituye una técnica para mejorar las plantas que
emiten una nueva red radicular más fuerte y más sana que la que tenían
anteriormente.
Siempre tendremos que introducir las raíces que le resten al cactus en una
mezcla de agua con algún fungicida, dejarlas secar un par de días (en plantas
con raíz napiforme o tuberosa, es mejor que el plazo sea de 7 días y es
imprescindible el uso de fungicidas para asegurar que no nos encontremos con
futuras pudriciones) y, a continuación, transplantarlas a una maceta con la
nueva tierra y seguir el mismo trato que con un injerto. La reacción, al cabo
de algunas semanas, suele ser espectacular.
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