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XXXIV MANTENIMIENTO: OTROS FACTORES.
Las quemaduras de sol.
Cuando hemos decidido un sitio
correcto para situar nuestra colección, iremos descubriendo que con la llegada
del frío y, sobre todo, a partir del final del invierno y principios de
primavera, algunos de nuestros cactus han tomado tonos rojizos o morados que,
como ya habíamos explicado, constituyen una defensa del cactus contra los rayos
oblicuos del sol. También se puede detectar algo parecido en pleno verano con
cactus que reciben una excesiva insolación a la que no están acostumbrados.
Debemos de reparar en los cactus que toman súbitamente este tipo de coloraciones
para separarlos y situarlos en un lugar más sombreado. Debemos tener en cuenta
que muchos cactus tienen problemas con una insolación intensiva durante sus
primeros años de vida en los que prefieren situaciones semisoleadas.
La llegada a casa de una planta procedente de un invernadero debería implicar un
pequeño proceso de adaptación al sol directo, situándola durante unas semanas en
un lugar protegido antes de ubicarla en su sitio definitivo.
Los frutos de los cactus.
Hay muchos cactus que tardan meses,
incluso más de un año en madurar sus frutos en nuestras latitudes. Si
observamos que nuestros cactus han fructificado, tendremos que tomar la
precaución de arrancar los frutos al principio del otoño. La sequedad existente
en los desiertos no tiene nada que ver con lo que sucede en España durante el
otoño-invierno. En muchos cactus, los higos que no han llegado a secar se
pudren debido a la alta humedad ambiental y pueden provocar hongos más o menos
graves a nuestros cactus.
En el caso de Echinocereus y todo el género Ferocactus este consejo es muy
recomendable. En la práctica, hemos perdido algún Echinocereus rigidissimus por
pudriciones causadas por los frutos.
Al igual que hacemos con otras plantas como geranios, etc., retirar los frutos
secos y los tubos florales marchitos deben formar parte del mantenimiento de
nuestra colección. Hay que comprarse unas buenas pinzas y animarse.
Las bajas temperaturas
No constituyen un problema
insalvable. Si los cactus han sido inducidos al reposo de forma
conveniente, si gozan de sequedad durante los meses fríos, muchas especies
pueden ser adaptadas sin problemas a pasar inviernos con temperaturas bajo cero
grados.
No hay que rizar el rizo: Cactus epifíticos o tropicales de Cuba, Venezuela,
Brasil, etc., tienen que ser protegidos de las heladas o sufrirán quemaduras por
el frío. Si no podemos garantizar ciertas condiciones durante el invierno
lo mejor es que seleccionemos un poco el origen de los cactus que añadimos a
nuestra colección para no llevarnos disgustos en el futuro.
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