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IX Estrategias de
Supervivencia.
Las
Estomas de los lithops.
Parece muy difícil saber como logran
estas plantas conservar el agua con unas temperaturas tan
elevadas. A pesar de su sofisticada epidermis cerosa que
también actúa como capa aislante de las temperaturas, con
relativa frecuencia, un Lithops puede tener una temperatura
interna corporal superior a los 50°.
Gracias al microscopio electrónico se ha podido descubrir
otra de las maravillas evolutivas que esconde esta planta.

Las estomas son células
especializadas que tienen la función vital de proporcionar
una vía al exterior para el intercambio de gases necesarios
para el metabolismo de la planta. Digamos que son el
equivalente de nuestros poros en la piel. A través de
nuestros poros sudamos, podemos absorber líquidos o
sustancias como lociones hidratantes, y eliminamos toxinas.
De la misma forma, las plantas pueden captar agua a través
de la humedad ambiental, pueden incorporar elementos
nutritivos, como los abonos foliares, realizan intercambios
gaseosos, pero, y en el caso de los Lithops es un asunto
vital, también pierden agua por evaporación que, llevado a
un grado máximo, provoca el stress hídrico, la
deshidratación y, finalmente, la muerte de la planta.
El primer “truco” consiste en que
la estoma reduce la abertura al exterior en función de la
acumulación de agua de la planta. Si me encuentro en una
difícil situación con pocas reservas de agua, lo mejor
será que intente reducir la transpiración lo máximo
posible. Un Lithops en condiciones óptimas es una planta
turgente. Por contra, un Lithops con problemas de agua
empieza a arrugarse a medida que pierde volumen lo que
motiva un aumento de la secreción cerosa y una resistencia
física que impide que las estomas lleguen a abrirse
completamente.
Indudablemente, si las estomas no
realizan intercambios gaseosos, la función metabólica de la
planta decrece, saltan todas las alarmas y el Lithops cae en
un período de latencia o reposo forzado del que saldrá
cuando lleguen tiempos mejores. Otras plantas crasas y los
cactus también inducen períodos de reposo defensivos ante
condiciones adversas con un parón de las funciones
metabólicas que puede llegar al cierre total de las estomas
por largos períodos.
En plantas herbáceas, árboles y
plantas de interior, el número de estomas por milímetro
cuadrado viene a oscilar entre 300-850. En zonas más duras,
como para las plantas que habitan en estepas o sabanas, se
calcula una densidad de entre 100-300 estomas por mm2. En
la zona de Richtersveld y la parte central del desierto de
Namibia, el número de estomas medido en las plantas
suculentas que allí habitaban fue de ¡3 a
93 por mm2! Concretamente, 8 especies
de Lithops oscilaron entre 7 y 22 estomas por mm2. En esta
misma zona, las plantas no suculentas oscilaron entre 87 y
222 estomas por mm2.
|
ESPECIE |
mm2 |
ESPECIE |
mm2 |
|
Adromischus maculatus |
30 |
Aloe
parsonii |
66 |
|
Ceraria
fruticulosa |
41 |
Cheiridopsis robusta |
12 |
|
Conophytum minutum |
9 |
Crassula
atropurpurea |
25 |
|
Delosperma pergamentaceum |
3 |
Haworthia
tesselata |
4 |
|
Lithops
karasmontana |
11 |
Lithops
turbiniformis |
7 |
|
Pachypodium namaquanum |
70 |
Senecio
corymbiferus |
38 |
|
Tylecodon
paniculatus |
7 |
Tylecodon
wallichii |
22 |
En la Tabla, número de estomas por mm2 en diferentes
especies que habitan en Namibia.
Si tomáramos como ejemplo un geranio
pequeño, con unas diez hojas, podríamos calcular que la
superficie de la epidermis de éstas sería equivalente a las
"ventanas" de unos 150 Lithops de
Namibia. Ayudados ya por una calculadora, podríamos afirmar
que el geranio tiene el mismo número de estomas que el de
10.714 Lithops. O decir, arriesgada y simpáticamente, que
una planta de geranio pierde por intercambio metabólico en
un día de Agosto a 40 grados la misma cantidad de agua que
16.071 Lithops en medio de la sartén del Desierto de Namibia
a 50 (o más) grados. |