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XVI
Cultivando Lithops en casa.
Necesidades de agua y ciclo vegetativo.
Una norma, que tenemos que seguir estrictamente, es adaptar
los riegos al ciclo vegetativo del Lithops. Estas plantas
no cambian su ritmo vital y siempre piensan que continúan en
su África natal. En nuestras latitudes europeas, podríamos
representar la actividad de los Lithops de esta manera:
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ENERO |
Reposo absoluto. Formación de
nuevas hojas. |
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FEBRERO |
Reposo absoluto. Transporte de
agua a las hojas nuevas. |
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MARZO |
Reposo absoluto. Transporte de
agua a las hojas nuevas. |
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ABRIL |
Inicio de actividad. Asoman
las nuevas hojas a través de las antiguas. |
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MAYO |
Inicio de actividad. Las
nuevas hojas ya son visibles. |
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JUNIO |
Inicio de actividad. Se
afianzan las nuevas
hojas sobre las viejas. |
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JULIO |
En actividad. El Lithops crece
y almacena agua. |
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AGOSTO |
En actividad. El Lithops crece
y almacena agua. |
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SEPTIEMBRE |
Plena actividad. Máximo
crecimiento y comienza
la formación de flores. |
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OCTUBRE |
Plena actividad. Toda la
energía en formación de flores / floración. |
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NOVIEMBRE |
Plena actividad. Floración y
formación de frutos y semillas. |
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DICIEMBRE |
Reposo absoluto. |
Durante los meses de Diciembre,
Enero, Febrero y Marzo, nunca deberíamos regarlos. La
planta ha llegado a Diciembre exhausta por la floración y
va a comenzar un reposo absoluto que le va a aislar del
exterior. Dependiendo de las reservas acumuladas, iniciará
el nacimiento de nuevos pares de hojas, y comenzará el
traslado de agua y energía, lentamente, desde las antiguas
hojas hacia éstas. La totalidad de este proceso viene a
durar unos cuatro meses. Iremos viendo como el aspecto de
la planta se deteriora rápidamente. Pierde volumen, se
arruga y las hojas se van secando hasta llegar a convertirse
en una cascarilla fea que puede hacernos pensar que la
planta ha muerto (de hecho, muchos Lithops acaban en la
basura por este motivo).
En realidad, la planta deja morir
gran parte de su sistema radicular, excepto la raíz central,
y las hojas antiguas, y transvasa todo el agua hacia los
nuevos pares de hojas en formación. Es un momento muy
delicado para la planta que debe de estar en seco. Regar
durante este período puede producir que la hoja antigua no
se deseque y se pudra, malformaciones de la planta y, en la
mayoría de los casos, la muerte de la planta.
Regla de
oro Nº 1 en el cultivo de los Lithops: Jamás deben convivir
un par de hojas nuevas con uno antiguo. Si esto
nos ha sucedido, debemos parar inmediatamente los riegos o
situar la planta en un sitio absolutamente seco, y
mantenerla estrictamente sin humedad hasta que el antiguo
par de hojas se seque completamente. También podemos
intentar cortar las hojas antiguas con cuidado.
En Abril, Mayo y Junio podríamos
dar algún riego muy aislado. Nos basta con asegurarnos de
que las nuevas hojas brotan a través de las antiguas, que
toman un cierto volumen y una coloración y aspecto vivo.
En Julio y Agosto nuestra planta
está en actividad. Ya ha desarrollado su sistema de raíces,
toma tamaño y adquieren un volumen adulto sus hojas.
Durante estos meses de canícula podemos darles un riego
quincenal para que no pierdan agua por el exceso de calor.
En Septiembre, Octubre y Noviembre,
la planta está en plena actividad. Su objetivo no es tanto
el crecimiento en volumen y la acumulación de agua, sino
aumentar las reservas de energía, hidratos
de carbono, que puede necesitar para el
esfuerzo de la floración y fructificación al que seguirá la
inmediata entrada en reposo de la planta. Un riego al mes
en profundidad es más que suficiente una vez pasados los
calores estivales. A partir de su segundo año de existencia
los Lithops suelen florecer. La satisfacción que producen a
su dueño, que los observa embelesado, es muy grande.
Y aquí llega la
Regla de Oro Nº 2 en el cultivo de
Lithops: El tamaño de los Lithops es pequeño y no deben
tener una altura de más de 2 cm. Si tenemos una
planta “impresionante” que destaca mucho sobre las demás,
con una altura de 4 o 5 cm., y que es la admiración de
propios y extraños, tenemos un problema muy gordo. La
planta recibe agua en exceso, está en una situación muy
sombreada o ha sido abonada o forzado su cultivo. Los
Lithops “turbo-alimentados” tienen sus días contados: Sus
hojas se pueden quebrar, son muy propensos a enfermedades de
hongos, y el transvase de agua a las nuevas hojas no se
realiza completamente (las nuevas bebé hojas no pueden
absorber tamaña cantidad de agua de las antiguas hojas
tonel) y las enfermedades acabarán con la planta con
seguridad. El único método de salvación es dejar la planta
en seco e intentar que pierda volumen. |