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 En el comienzo...  

En el Calendario de la Evolución, los cactus en general, y ciertamente los saguaros, son recién llegados.  Nunca sabremos exactamente desde cuando existen los cactus.  El fósil más antiguo encontrado en Arizona es de por lo menos 40.000 años de edad, lo más lejos que podemos llegar con la prueba del carbono.  Si hablamos geológicamente, los saguaros aparecieron ayer mismo.

 Otras evidencias nos permiten afirmar que estas plantas, originarias del Nuevo Mundo, nacieron hace 67 millones de años, 2 millones de años después de la desaparición de los dinosaurios, cuando se establecieron las plantas con flores sexuadas.

 Los cactus probablemente desciendan de pequeños árboles tropicales que entraban en reposo durante los períodos de sequía.  Durante los más o menos 40 millones de años que siguieron a este remoto tiempo Terciario, los cactus primitivos comenzaron a adquirir las características que les permitieron sobrevivir y perseverar en su existencia.

 Entre 10 y 30 millones de años atrás, los géneros más numerosos de cactus, restringidos a zonas ecuatoriales, ya podían ser reconocidos.  Esto sucedió durante un período de frío y sequedad que impactó dramáticamente en la evolución de las plantas.

 Entre 3 y 10 millones de años antes del presente, el clima seco se acentuó y comenzó la diferenciación de las estaciones.  Los cactus se expandieron libremente hacia el norte y sur de los trópicos, y el ancestral Saguaro y sus primos columnares empezaron a manifestarse.  Las especies modernas que hoy reconocemos se desarrollaron entre 1 y 3 millones de años antes, habitando tanto el norte como el sur de América.  La Carnegiea gigantea, el Saguaro, llegó al desierto de Sonora al mismo tiempo que otro cactus similar, el Trichocereus terschecki, llegaba al Monte Desierto del noroeste de Argentina, localidad muy parecida al desierto de Sonora.

La distribución de los cactus modernos se puede fijar, de forma mucho más precisa, después de la última Glaciación, unos 11.000 años antes, cuando los inmensos glaciares se retiraron hacia el norte.  El clima se fue haciendo cálido y corrientes de aire procedentes del Océano Atlántico transportaban humedad hacia el Continente Americano.  Sin dichas corrientes, no habría saguaros en el Sudoeste de Estados Unidos.


Stenocereus thurberii, primo lejano del Saguaro.

 Así es como, durante millones de años, los cactus (palabra griega que significa “cardo”) evolucionaron hacia una gran variedad de tamaños y formas, desde cactus colosales hasta miniaturas de solo unos centímetros.  Por definición, todos los cactus comparten las mismas características.  Lo primero, todos los cactus tienen areolas, desde donde nacen las espinas, gloquidios, pelos, flores y sus frutos.  Las areolas distinguen a los cactus de otras plantas.  Segundo, los cactus son plantas perennes que requieren más de un año para madurar y florecer.  En tercer lugar, todos ellos tienen flores.  Cuarto, el fruto que se desarrolla desde la flor tiene un compartimiento con semillas distribuidas a lo largo de la pulpa carnosa del higo.  En quinto, todas las semillas de cactus, cuando germinan, brotan a partir de dos hojas embrionarias.  Finalmente, un cactus puede ser reproducido tanto por semillas como por esquejes.

 Hay algo así como 1.300 especies puras de cactus, sin contar variedades ni formas.  Aunque en principio son plantas que no toleran el frío muy intenso, se les puede encontrar a lo largo de Estados Unidos, menos en 5 Estados.  Por ejemplo, podemos ver grupos de Opuntias al este de Long Island, en Nueva York.

 Arizona tiene más de 70 especies diferentes de cactus, y solo es superada por Texas.  De todos estos cactus, sin embargo, hay tan solo dos especies que podríamos relacionar remotamente con un saguaro: el Pachycereus schottii y el Stenocereus thurberii, que viven principalmente en los alrededores del Organ Pipe Cactus, en el Sudoeste de Arizona, cerca de la frontera con México.  Se les denomina cactus tubo de órgano (organ pipe cactus) ya que forman grupos de columnas ascendentes verticales, de 15 a 20, que podrían recordarnos el sistema de tubos de esos instrumentos.

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