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La Naturaleza solo
permite un tiempo muy limitado para la polinización de los saguaros. Sus flores
se abren lentamente unas pocas horas después del atardecer en Mayo o principios
de Junio. Al mediodía siguiente o, con menos frecuencia, al del día después,
sus blancas flores se cierran para siempre.
Que los granos de
polen eran demasiado pesados para ser transportados por el viento se descubrió
unas décadas atrás. Más tarde, los científicos determinaron que las flores
tenían que ser polinizadas por las de otro saguaro. Esto se probó transportando
polen desde otro saguaro y polinizando al huésped con un pincel muy suave.
Obviamente, tenían
que existir agentes naturales que distribuyeran el polen. Instalando panales de
abejas domésticas cerca de saguaros en flor, se probó que las abejas, si son
abundantes, realizaban una fertilización cruzada de éstos. Los insectos se
sumergían entre los pétalos buscando el néctar azucarado que las flores de
saguaro producen en gran abundancia. Cuando las abejas salían hacia otra parte
iban recubiertas de blancas y polvorientas capas de polen.
Pero el misterio
no estaba resuelto realmente. Ya que las abejas domésticas, productoras de
miel, no fueron introducidas en el Sudoeste hasta 1872, no podían haber influido
en el establecimiento de la actual población de saguaros. Había que identificar
a otros polinizadores.

Un
pájaro carpintero de pico curvado
inmerso en la recogida de néctar de una flor.
Uno de los
candidatos fue la paloma de alas blancas, un ave migratoria mexicana, cuyos
hábitats de primavera en México eran parecidos a los terrenos del Saguaro. Sin
embargo, el sentido común indicaba que, ya que las floraciones eran nocturnas y
de tan breve duración, tenía que darse algún tipo de polinización durante la
noche.
Se creó un equipo
de investigación en la Universidad de Arizona y rápidamente comenzaron a llegar
datos nuevos. Se descubrieron restos florales de Agave en las flores de los
saguaros y, casi al mismo tiempo, se localizó polen de saguaro en los estómagos
y en las heces de los murciélagos de nariz larga (long nose bat). Pequeños y
parduscos, con cortas y redondeadas orejas, estos murciélagos invernan en
México, llegando al Sur de Arizona durante la época de floración de los
saguaros. A diferencia de la mayoría de sus hermanos, que son insectívoros,
estos murciélagos siguen una dieta basada en el néctar de las flores que extraen
gracias a una fina lengua retráctil que llega a extender hasta una longitud de
casi la mitad de su tamaño.
Murciélagos
polinizando una flor de Saguaro.
Luego, los
murciélagos efectuaban de noche el mismo rol ecológico que los pájaros y abejas
durante el día. Por razones aún sin explicar, aunque las abejas y los pájaros
recorrían muchas más flores en sus paseos diurnos, mucha mayor fertilización y
producción de frutos ocurría en las flores visitadas por los murciélagos. Es
quizás por esto por lo que las flores de saguaro tienen un diseño que se acopla
a la perfección a la anatomía de estos visitantes nocturnos. Por supuesto,
existen otros muchos visitantes que toman parte en este mágico proceso de
multiplicación.
Cada saguaro
adulto engendra una media docena de flores diarias durante unos 30 días.
Normalmente, la mitad de las flores resultan fertilizadas, y, unos 37 días más
tarde, comienzan a aparecer los primeros frutos rojizos en lo alto de sus
ápices. Dado que estas plantas acumulan enormes cantidades de agua (algunos los
llaman “camellos del Desierto de Sonora), a menudo este proceso se da durante
las semanas más secas y calientes del año.

Palomas de alas blancas
comiendo frutos de saguaro.
La aparición de sus
blancas coronas de flores varía en algunas semanas de año en año, ya que esperan
la llegada de aires cálidos. En diferentes latitudes o elevaciones, a causa de
las diferentes temperaturas, las floraciones se producen en diferentes etapas.
Consecuentemente,
los frutos aparecen más tarde en algunas localizaciones que en otras. Pero, a
finales de Julio, muchas partes del Desierto de Sonora se visten de rojo. Los
imponentes Saguaros, imperturbables al paso del tiempo desde un punto de vista
humano, se han embarcado en otro año de existencia.
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