|
La Evolución enseñó sabiamente al Saguaro a sobrevivir en un ambiente hostil
para muchas formas de vida. Pero las estrategias que utilizan los habitantes
del desierto de Sonora para perdurar son muy complejas. Por ejemplo, la rapidez
con que un cactus llega a una gran estatura depende tanto en
cuando
llega
la lluvia como en cuanta cantidad riega el desierto.
En términos humanos, el ritmo de crecimiento de un saguaro nos parece
inexorablemente lento. Además de humedad en el suelo, los cactus requieren
calor para crecer. La mayor parte de su crecimiento lo realizan en los meses de
Julio, Agosto y Septiembre, algunas veces reaccionando unas pocas horas después
de la descarga de una fuerte tormenta. Si una lluvia intensa sigue a un largo
período seco, un tronco desecado puede absorber agua a un ritmo impresionante.
Por supuesto, el crecimiento en verano depende de la frecuencia de esas lluvias.

Desierto bajo y
cálido. Precipitación anual 180 mm. Parque Nacional Organ Pipe.
La sequedad inhibe la actividad durante las estaciones virtualmente secas de
otoño y primavera. El frío del invierno limita el crecimiento, aunque puede
darse alguna reacción en algunos días cálidos.
En común con otros cactus columnares, los saguaros cambian de aspecto a medida
que se desarrollan. Con una altura de 5 cm., la planta parece una miniatura de
un bate de béisbol. Con unos 2 m, parecen bolos, una forma que mantendrán hasta
los 65 años en que empiece a ramificar. Después el ápice empezará a
estrecharse, el tronco se volverá más grueso y desarrollará ramas con forma de
un enorme candelabro.
Ordinariamente, a medida que los saguaros maduran, las ramas se desarrollan de
la parte más gruesa del tronco. No se sabe exactamente el por qué de este
hecho, pero ramificar significa aumentar las reservas de agua y la producción de
más frutos que redunda en más posibilidades de perdurar en nuevas generaciones.
Los saguaros que viven en situaciones más frías y elevadas presentan más ramas,
llegando a triplicar las de aquellos que habitan lugares más bajos y cálidos,
simplemente porque disponen de más humedad y lluvias más intensas. También
influye en la densidad de la población.
No se sabe exactamente cuanto crecen los brazos de los saguaros. Se piensa que
entre 5 y 7 cm al año, aunque hay muchas variables que hacen imposible la
creación de una tabla razonada. Sí se sabe que la razón de que algunas ramas se
tumben hacia el suelo es motivada por las heladas del invierno. Los tejidos de
sostén del cactus resultan dañados y debilitan la planta. Algunas veces, los
brazos caídos se recuperan y vuelven a crecer en vertical desde el suelo.

Desierto de
altura. Precipitación anual 275 mm. Oeste Parque Nacional Saguaro.
Los tejidos internos leñosos, responsables de la super-estructura de los
saguaros, aparecen a partir de los 7 años de edad. Tienen el aspecto de varas y
perduran durante décadas después de la muerte del cactus debido a su enorme
resistencia. Los jóvenes saguaros tienen de 10 a 13, cifra que se incrementa
con la edad hasta 30. Las ramas tienen unos 15 o más.
El crecimiento se va acelerando hasta que llega su primera floración a una de
edad de 30 años. A partir de ese momento, dedica hasta un 50 % de su energía en
florecer y producir los frutos, en detrimento de su desarrollo. La idea
genética de que sobrevivan nuevas generaciones es más fuerte que la de ganar
altura y madurez, lo que significa menos seguridad para la supervivencia del
individuo pero más posibilidades de perdurar como especie.
Aún dentro de una misma localidad, el crecimiento varía por causas genéticas,
topográficas, por la composición del suelo, y variaciones de exposición al sol
según se encuentre la planta situada en laderas orientadas al norte o al sur.
|