Búsqueda personalizada
 Inicio            Crónicas      Acongojante      Canal Risco      Ánsar      PZOE      Sor Julieta      Noticias      Rincones      Misión      Bonsái      Cactusland

Adoptando las costumbre de los nativos locales.

Del Diario de Navegación, 09 Abril:

 “Partimos hacia Bisbee y llegada al San José Lodge, nuestro hotel.  El Jefe nos presenta a Gloria y nos dan para cenar chile, guacamole, tequila...  Y que conste en acta que tras 24 h sin dormir nos disponemos a hacer el descanso del guerrero.          Dr. Josetxu

 Continuamos nuestro viaje hacia Bisbee, atravesando polvorientas carreteras de desierto y admirando los cactuseros paisajes que se presentaban a nuestros ávidos ojos.  Ya íbamos cogiendo confianza con David. Nos preguntó si queríamos beber agua mineral o algún refresco y nuestro Capitán le sugirió amablemente si sería posible y más adecuado unas cervezas para mitigar el dolor de huevos del Dr. Josetxu.  El Jefe le respondió que su sugerencia era sabia y acertada.

  Paramos en una gasolinera y, ¡oh sorpresa!, había varias enormes neveras llenitas de cerveza de todos los tamaños.  Las dependientas eran muy simpáticas y pronto nos convencieron de que lo más acertado era que compráramos una caja de cerveza Budweiser. El Dr. Oms les facilitó el número de teléfono secreto de la Expedición por si algún día necesitaban nuestra ayuda. Cosa rara, no fue reprendido en esta ocasión por nuestro Capitán a pesar de su grave indiscreción.

  Así que cargamos una caja de 12 botellas enormes de cerveza fría.  Ya en ruta, El Jefe nos enseñó a beber cerveza al volante como es uso y costumbre en Estados Unidos.  Primero había que saber diferenciar que coches de policía eran un peligro para los conductores y actuar en consecuencia (por ejemplo, la policía de fronteras no era ningún problema ya que ellos también bebían al volante).  La cerveza se la colocaba uno en los huevos; antes de pegar un sorbo se oteaba la carretera para asegurarse que no había polis malos a la vista. Entonces, en un hábil movimiento, se agarraba la cerveza y se pegaba un trago largo para, inmediatamente, volvértela a colocar entre los huevos.

  La verdad es que no resultaba nada cómodo, pero qué podíamos hacer... Era necesario adoptar las costumbres de los indígenas sin levantar sospechas. Por lo menos el frío fue un alivio para los maltratados huevos del Dr. Josetxu y todas las cervezas cayeron antes de llegar a nuestro alojamiento.

Llegada a San José lodge, nuestro motel.

Logramos atravesar la ciudad de Tombstone, ciudad maldita por los pistoleros, prostitutas y casas de juego ilegal, sin tener que disparar ni un solo tiro.  Por fin, al anochecer, llegamos a Bisbee y nos dirigimos a nuestro motel.  ¿Dónde estaba situado nuestro hostal?  Bueno, digamos que en el condado de Bisbee, pegado a una carretera y en mitad del desierto.

Dejamos las maletas, tomamos posesión de las habitaciones y ¡sorpresa!, El Jefe había depositado en cada apartamento de los exploradores un equipo de revituallamiento de emergencia compuesto por cortezas picantes, medio Kg de chile en polvo y una botella de tequila... y es que David estaba en todo.

 Nos dirigimos rápidamente a cenar a la taberna del hotel y El Jefe nos presentó a una camarera, Gloria, mexicana, muy simpática, que nos adoptó inmediatamente como a sus hijos, en un gesto maternal inconmensurable, y nos dio de cenar un montón de cosas buenas:  Tomamos frijoles con enchiladas, tacos con chile, carne con chile, y muchos platos con chile.  Tuvimos que liquidar en emergencia un barril de cerveza, pero resucitamos del cansancio del viaje en un santiamén.

 El Jefe tenía prisa, pero nos acompañó a los postres con algún tequila.  Conocimos al dueño de un Club de Golf de las cercanías (sí, un club de golf en mitad del desierto) que nos invitó a sendas rondas de hospitalidad, y felices, llenos de enchiladas y tequilas, nos retiramos por fin a nuestros aposentos para tomar una ducha y dormir como troncos.

   

PUEDES USAR EL BUSCADOR PARA ENCONTRAR CUALQUIER INFORMACIÓN DE FORMA PERSONALIZADA

Búsqueda personalizada
 

 (C) 2008 RAFAEL ÁLVAREZ, VALENCIA, ESPAÑA - POLÍTICA DE PRIVACIDAD, CONDICIONES DE ACCESO Y COPYRIGHT     PUBLICIDAD