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Quedé con unas amigas monjas para
irnos de compras de lencería femenina íntima |
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Qué barbaridad, qué desastre con esto del verano. Todavía sigo
sin noticias del Padre Ezequías, el Dr. Risco ni ha aparecido
por aquí para instalarme el consultorio electrónico... A ver si
se ponen ya las pilas que estamos en Septiembre.
Para mí no ha habido vacaciones este año. Con tanto pecador que
hay por aquí, tengo mucho trabajo en la Sacristía atendiendo los
problemas de los fieles que acuden a mí en busca de consejo y
consuelo. Pero la Iglesia va estupendamente. En la misa que di
ayer, la capilla estaba completamente llena.
La semana pasada tuve una tarde libre y aproveché para llamar a
unas monjas amigas mías, y salimos a darnos una vuelta y nos
fuimos de compras.

Como hacía mucho calor nos tomamos
un refresco.
Ya os podéis imaginar: Pleno Agosto y nosotras con estas ropas.
Nos moríamos de calor así que paramos para tomarnos un refresco.
Luego nos metimos en un centro comercial ya que queríamos
comprar bañadores y ropa interior, lencería femenina. ¿Qué os
pensabais? A las monjas también nos gusta ser coquetas.

Sor Paulina es una
risa de monja.
Qué risas y que bien que nos lo
pasamos de tienda en tienda de lencería. Yo tenía que
comprarme algún bikini y braguitas y sostenes para estar
a la moda, que el Padre Ezequías siempre nos pide que
seamos monjas modernas para estar más cerca de las
necesidades de nuestros fieles. Venía con nosotras Sor
Paulina, una monja muy joven que es una risa.

Fijaros la pinta de
Paulina. No parece una
monja.
Entramos en una boutique de lencería fina y
las vendedoras alucinaban con nosotras. Fijaos en el modelito de
medias, bragas y sujetador que se compró Paulina. Cuando la
vimos nos moríamos todas de la risa de verdad. Paulina tiene la
suerte de que es monja de la Secta del Dios del Amor y, al
parecer, según nos cuenta, se montan allí unas orgías que no
veas. En fin, como dice el Páter Ezequías "Los Caminos del Señor
son inescrutables".

Me compré este sujetador, discreto
pero muy cómodo.
Pero bueno, yo soy más recatada. Me compré este sujetador,
el negro me encanta, bastante clásico y discreto, pero de
calidad y de una buena marca. Me costó 85 €. Menos mal que
tengo la VISA de la Congregación porque si no iba lista. Desde
luego que las marcas de buena lencería y de moda íntima son
carísimas en España.
CONTINUAR
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ALELUYA ESTÁS EN LA
MISIÓN ELECTRÓNICA DEL PÁTER EZEQUÍAS DEL COPÓN
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